martes, 8 de julio de 2008

Fernando de invitado en el show de Carajo en Obras (05/0708)



Carajo mostró su crecimiento con un gran show
El segundo show del trío en el estadio Obras confirmó no sólo el crecimiento de la popularidad de la banda sino propuesta renovadora. Más de dos horas a puro rock. Fernando Ruiz Díaz (Catupecu), Cristian Aldana (EOY) y Abril Sosa (Cuentos Borgeanos) fueron los invitados. Mirá los videos del show.


Marcelo Corvata, a full en Obras. (Terra)El rock tiene sus ritos y sus ceremonias, sus momentos de celebración. Tocar en el estadio Pepsi Music, ex Obras (en realidad aún conocido como Obras), es uno de ellos.

Tanto para las bandas como, especialmente, para el público tocar allí significa un reconocimiento, una legitimación. Carajo, el trío de punk rock nü metal formado por el ex A.N.I.M.A.L. Marcelo "Corvata" Corvalán en bajo y voz, Andrés "Andy" Vilanova en batería y Hernán "Tery" Langer en guitarra, a fuerza de la ética punk del hazlo tu mismo llegó por segunda vez a tener su gran fiesta y, en una clara muestra de su crecimiento sostenido, esta vez el público duplicó el del debut hace casi tres años.

Esta vez la excusa fue la presentación de Inmundo (07), tercer disco de estudio de la banda, pero en realidad fue una ocasión para festejar con su público, “los carajeros”, un crecimiento sólido y sostenido, logrado por la voluntad del trío de renovar un género, el rock pesado, a través de letras con claro contenido social (Corvata Corvalán de hecho no oculta sus creencias evangélicas) y una amplitud sonora que les permite moverse con comodidad en distintos géneros sin perder nunca su marca (en esto colaboran bastante las habilidades del baterista y el guitarrista).

El comienzo fue demoledor, Histeria y El error, el costado más pesado de la banda, empujaron al público a un pogo catártico. Chico Granada, primer corte de su último álbum, fue el primer momento de un largo show (casi treinta canciones en más de dos horas) donde el trío demostró que a su innegable potencia sonora le pueden agregar matices que fuerzan los límites del género. Para los seguidores de la banda el primer disco, Carajo (02), sigue siendo el disco y eso se evidenció en la recepción que tuvo Ironía, otro de los momentos destacados del show. Comunión absoluta entre banda y público.

Luego del respetuoso cover de Metallica, Sad but True, cantado por Canario, líder de Plan 4, (banda en ascenso muy seguida por el público del trío), llegó el mejor momento del show. El llanto espiritual (con pogo dedicado exclusivamente para las chicas), Entre la re y la razón, Acorazados, Salvaje y El que ama lo que hace fue una seguidilla que demostró la capacidad del trío para salir de los clichés del género a fuerza de melodías inmediatas, ritmo zigzagueante, espacios en el sonido de la canción y la brillante tarea del guitarrista Tery Langer.

Estas cinco canciones, solamente, justificaron la noche para todo aquel que haya ido al show. Igualmente la noche pasaba por otro lado, por lo emotivo. Para muestras de eso Triste. Cantada por el segundo invitado de la noche, Fernando Ruiz Díaz, líder de otros renovadores del género, Catupecu Machu.

La emotiva canción del disco en vivo Electrorroto Acustizado 2.1 (05) fue dedicada a Gabriel Ruiz Díaz, bajista de la banda, aún en recuperación. Luego para el final quedó Sacate la mierda. Más allá de los méritos de las otras canciones, esta es la canción que sintetiza en sonido y espíritu la banda; ellos lo saben y el público también, de allí la energía desatada durante la misma. Este testimonio de los años de debacle del país cerró una ceremonia que tuvo, como toda ceremonia, la misión de renovar vínculos.

Quedaban un par de temas de rutina a modo de bises y, para confirmar el carácter emotivo de la noche, un par de covers que sirvieron de homenaje a la formación musical de la banda. Junto con Cristian Aldana de El Otro Yo y el bajista de Cuentos Borgeanos tocaron Blitzkrieg Bop de The Ramones y para el final se sumó Abril Sosa, cantante de Cuentos Borgeanos, para una versión en español de Territorial Pissings de Nirvana.

Fin de la ceremonia, fin de la fiesta. El trío no se quería bajar del escenario; agradecimientos, abrazos y saludos. Es lógico, más allá de lo artístico, este show en el Pepsi Music fue una exitosa confirmación de los sólidos vínculos entre la banda y sus, cada vez más numerosos, seguidores.

Fuente: Terra
Nota: Leonardo Aguirre

Saludos!
((cjay))

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