viernes, 29 de febrero de 2008

Catupecu en Cosquin Rock (MTV)

Compilado Catupecu Cosquin Rock 2008 MTV

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FUENTE: Catupecu Machu My Space Oficial

Saludos!
((cjay)) / Zurdo

Nueva fecha en Tucuman



SAN MIGUEL DE TUCUMAN
SABADO 19 DE ABRIL – 18 HORAS


CATUPECU MACHU
LOS CAFRES

CLUB CENTRAL CORDOBA
ENTRADAS ANTICIPADAS $25.- A LA VENTA EN LA BOLETERIA DEL CLUB O EN EUFORIA – BUENOS AIRES 28.


Luego de abrir el Cosquin Rock 2008 y los 5 teatros Gran Rex de Buenos Aires a sala llena para presentar su ultimo disco doble: Laberintos entre Aristas y Dialectos, Catupecu se prepara para hacer vibrar Tucumán.

Los Cafres, que tambien dijeron presente en el Cosquín Rock, se preparan para presentar en Tucuman su Nuevo disco doble: Hombre Simple y Barrilete, con la cadencia cuasi hipnótica de la banda de reggae más importante de Argentina.


Saludos!
((cjay)) / Zurdo

sábado, 23 de febrero de 2008

Fernando Ruiz Díaz en Apagá La Tele













Fernando Ruiz Díaz, cantante de Catupecu Machu, pasó por el programa para charlar con Gustavo Olmedo y brindar con todos los oyentes tras pasar un 2007 muy movido.

Además, hizo un balance de lo que fueron los cuatro shows en el Gran Rex presentando Labertintos entre aristas y dialectos y aventuró algunos proyectos para el año que está apunto de comenzar.

FOTOS: Rock and Pop

Proximamente los audios.


Saludos!
((cjay)) / Zurdo

Fotos de "The Roxy" (Villa Gesell 22/01/2008)


































Fotos cedidas por mi amigo Santo, capturadas en los recitales de Villa Gesell, en "The Roxy", los dias 22, y 23 de Enero del 2008.

Saludos!
((cjay))

jueves, 21 de febrero de 2008

Nominaciones a los Carlos Gardel 2008



Calamaro favorito para los Gardel

Se anunciaron los elegidos para recibir los galardones a la música argentina: El cantante obtuvo cinco nominaciones y lo siguen Los Piojos y Catupecu Machu con cuatro. Mirá la lista completa.


A continuación, la lista completa publicada por la Agencia Télam:

Mejor Album Artista Femenina Pop

De otro mundo , Lourdes (EMI Odeón)
Hormonal, Hilda Lizarazu (Leader)
Lija y terciopelo, Patricia Sosa (Leader)
Fuera de tiempo, Marcela Morelo (Sony-BMG)
Creciendo, Sandra Mihanovich (Universal)

Mejor Album Artista Masculino Pop

Mordisco, Emmanuel Horvilleur (Sony-BMG)
Logo, Kevin Johansen (Sony-BMG)
Gatos y palomas, Coti Sorokin (Universal)

Mejor Album Grupo Pop

El disco de tu corazón, Miranda! (Pelo Music)
Tan real, Los Tipitos (Pop Art Discos)
No es lo que parece, Los Caligaris (Típica Records)

Mejor Album Artista de Rock

El apagón, Dante (Pop Art Discos)
Consciencia, Miguel Cantilo (Random)
Demoliciones, Antonio Birabent (Sitios Laterales)
Rodolfo, Fito Páez (Sony-BMG)
La lengua popular, Andrés Calamaro (Warner)

Mejor Album Grupo de Rock

Civilización, Los Piojos (El Farolito Records)
Laberintos entre aristas y dialectos, Catupecu Machu (Emi Odeón)
?, Bersuit Vergarabat (Universal)
Hormigas, Arbol (Pop Art Discos)
Karmagedon, Attaque 77 (Sony-BMG)

Mejor Album Música Electrónica

Emisor, Emisor (Casa del Puente Discos)
Buddha sounds - Vol IV - Inner, Seoane (PMB Music Brokers)
Al fin solos, Pánico Ramírez (Pop Art Discos)

Mejor Album de Remixes

Los éxitos de Genesis en Bossa Nova, Holly Wilson (Barca)
En el parque remixes, Altocamet (Casa del puente discos)
House Journeys: San Francisco, Lalann (PMB Music Brokers)


Mejor Album Tango Electrónico

Electrocardiotango, San Telmo Lounge (Epsa Music)
Eléctrica y Porteña, Carla Pugliese (Fonocal)
Mardulce, Bajofondo (Surco)

Mejor Album Nuevo Artista Pop

Ella Es Tan Cargosa, Ella es tan cargosa (Pop Art Discos)
Turistas en el paraíso, Inmigrantes (Sony-BMG)
Cuando no estás, Valeria Gastaldi (Universal)

Mejor Album Nuevo Artista de Rock

D´Mente, D´Mente (Leader)
Una oración, Nikita Nipone (Nikita Nipone)
Mole, Mole (Sony-BMG)

Mejor Album Banda de Sonido de Cine/Televisión

Patito Feo, Varios (EMI Odeón)
Las Mantenidas sin sueños, Babasónicos (Universal)
Babel, Varios (Universal)

Mejor Diseño de Portada

Civilización, Los Piojos (El Farolito Discos)
?, Bersuit Vergarabat (Nacional)
Pirotecnia autorizada, Attaque 77 (Sony-BMG)
Mardulce, Bajofondo (Surco)
La lengua popular, Andrés Calamaro (Warner)

Mejor Video Clip

"Viaje del miedo", Catupecu Machu (EMI Odeón)
"Revoloteando", Arbol (Pop Art Discos)
"Buenos Aires en llamas" , Attaque 77 (Sony-BMG)
"Pa´bailar", Bajofondo (Surco)
"Carnaval de brasil", Andrés Calamaro (Warner)

Canción del Año

"Civilización", Los Piojos (El Farolito Discos)
"Laberintos entre aristas y dialectos", Catupecu Machu (EMI Odeón)
"La llave", Abel Pintos (Sony-BMG)
"Mardulce", Bajofondo (Surco)
"5 Minutos Más (Minibar)", Andrés Calamaro (Warner)

Album del Año

Civilización, Los Piojos (Sony-BMG) (El Farolito Discos)
Laberintos entre aristas y dialectos Catupecu Machu (EMI Odeón)
El mamut, Massacre (Pop Art Discos)
Mardulce, Bajofondo (Surco)
La lengua popular, Andrés Calamaro (Warner).

Saludos!
((cjay)) / Zurdo

viernes, 15 de febrero de 2008

Ganate un disco de oro de Catupecu

Catupecu Machu te quiere ver y Day Tripper te va ayudar. Mandá una foto o video que refleje tu fanatismo por la banda a: catupecu@fmrockandpop.com

Un primer plano de un tatuaje, una instantánea con los chicos, los 40 segundos de ese show inolvidable, una panorámica de tu habitación. Mirate en blog.fmrockandpop.com y participá del sorteo por un disco de oro de Laberinto entre aristas y dialectos.

Saludos!

Zurdo / ((cjay))

miércoles, 13 de febrero de 2008

Nuevo corte: DIALECTOS



El segundo corte del disco "Laberintos entre aristas y dialectos", es el tema Dialectos.

Saludos!
((cjay))

Resultados de la encuenta "Donde te gustaria que abran el año?"

Los resultados de la encuesta son los siguientes:

Teatro Gran Rex 15(5%)
Auditorio Sur 13(4%)
The Roxy 20(7%)
Obras 145(54%)
Luna Park 75 (27%)

Por lo visto a todos les gustaria que Catupecu vuelva a Obras, sin lugar a dudas seria muy lindo volver a ese mitico Estadio.
Igual ya es casi un hecho que "el lugar" del 7% vuelva a pisar sin el suelo ;)

Saludos!
((cjay))

Y lo que quiero en Arena Beach (MDQ 08) / Video



Vamos subiendo cositas que quedaron perdidas del verano, ya que el blog estuvo un poco desactualizado.

Saludos!
((cjay)) / Zurdo

Cosquín Rock - Día 1 (Nota Rollingstone) + Video



Catupecu Machu, Café Tacuba, Suicidal Tendencies y Dante brillaron ante 20 mil personas en la jornada inaugural de Cosquín Rock.



11:00 pm: Catupecu Machu da el mejor show de la primera jornada. Más tranquilo que otras veces desde lo discursivo y, al mismo tiempo, desatado desde lo musical, Fer Ruíz Díaz volvió a ser el piloto de una nave que navega a velocidad crucero a lo largo de todo el recital. Para "Dale!" sube Cristian Aldana como invitado, y se da el único blooper de la fecha: la caída del micrófono tras el riff inicial del tema. La solución es con risas de ambos. Al mismo tiempo, Dante brindaba un set demoledor en torno a El apagón. Una lástima la superposición.




Saludos!
((cjay)) / Zurdo

Cosquín se abrió a fuego y barro con Catupecu y Café Tacuba (Nota Primicias Ya)





Junto a la potencia destructora de los yankees de Suicidal Tendencies, fueron los puntos más destacados de la primera noche del festival de Rock, en el predio en San Roque. Hoy será el turno de los Gardelitos, Intoxicados, el Bordo, Ratones Paranoicos.
Un concierto contundente de Catupecu Machu, la tierna elegancia de Café Tacuba y la potencia destructora de los yankees de Suicidal Tendencies, fueron los puntos más destacados de la primera noche del Cosquín Rock.
Un comienzo en el que el público manifestó su total adhesión a esta ceremonia al disfrutar el barro provocado por la lluvia y evitar que se convirtiera en un impedimento.
El máximo encuentro federal rockero lleva ya 8 ediciones y desde que su fundador José Palazzo adquirió el espectacular predio en San Roque al pie de un verde cerro, el festival adquirió matices de ritual del público del interior de la República.
A las 14,30 una torrencial tormenta se abatió sobre la zona de las serranías cordobesas pero los chicos llegados de Córdoba, Mendoza, San Luis, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, Salta, San Juan y Jujuy, despejaron las dudas al ratificar su presencia enterrando los pies en el barro.
El rock es un movimiento de base y como tal se construye desde abajo hacia arriba, y a esta altura del partido, el barro es parte del juego y jamás un obstáculo, por eso la tierra ayer fue parte del vestuario de las más de 20 mil personas que cubrieron el predio.
A la hora de las partes, los músicos estuvieron a la altura de lo que sucedía debajo y casi todas las bandas que se presentaron en el escenario principal ofrecieron muy buenos conciertos, como ocurrió con Todos Tus Muertos y Carajo, que embolsados tocaron a pesar de la lluvia.
A las 19 subió al escenario uno de los platos principales, Café Tacuba en su debut en la plaza Prospero Montaña -como suele llamar el Catupecu Fernando Ruiz Díaz- y los mexicanitos se metieron a este publico, que casi no los había visto en vivo, en el bolsillo.
Con una inmensa calidad y una calidez abarcadora y sin exclusiones, Cosme, Meme, Quique y Joselo Rangel ofrecieron sus hits mezclados con los mejores momentos de "Sino", su último disco, generando bailes frenéticos entre la gente con "No controles" mezclado con la dulzura de "El palacio de las Flores" y "El Baile y el salón".
En "Ingrata" el gnomo Cosme fue feliz en las sierras cordobesas, tierras encantadas y plagadas de leyendas sobre duendes, elfos y extraterrestres.
En el escenario Nitro, los chicanos de Ozomatli, que dejaron atrás sus tiempos heavies, para darle paso al latinaje, pero no en la mano Manu Chao, sino más bien ciertas influencias de Carlos Santana, mucho spanglish, percusión, vientos y hip hop.
Los Ozomatli navegan en aguas de ese rock latino que llego hace tiempo y por el que bandas de este estilo luchan para que se quede y no desaparezca, mientras las chicas movían las caderas convirtiendo al barro en un elemento sensual.
Los Arbol subieron al escenario a caballo, vestidos con ponchos y al grito de "Aquí Cosquín Rock" desempolvaron la fórmula de hardcore adolescente, con ciertos toques pop y demagogia al agitar al público, que en su caso es mayormente adolescente.
Con la oscuridad montada sobre el predio, los Catupecu Machu subieron al escenario con Sebastián Caceres en bajo, su nuevo integrante, pero con una mística y una fuerza que los llevaron a ofrecer el mejor show de la noche.
Con un Fernando Ruiz Díaz demoledor, un Macabre iluminado y un Herrlein ajustado como siempre, Catupecu entrego 15 canciones en un nível altísimo, sin altibajos.
Así se sucedieron "Y lo que quiero", con ese riff ahora histórico y "Plan B" que no le dieron paz a la embarrada muchachada que patino y se deslizo surfeando en un barrial, a merced de una banda que arriesga, innova y experimenta.
Pero además, Fernando Ruiz Díaz es uno de los mejores frontman del rock argentino, con una voz potente, mucho despliegue y dotes como guitarrista..
Para "Dialecto", Fer se hizo cargo del bajo y Cáceres de la guitarra, un instrumento que luego tomo Cristina Aldana, el líder de El Otro Yo para ofrecer una versión sónica cargada de acoples de "Dale!", que Ruiz Díaz cerró con la frase de la noche:"Hasta la montaña Siempre!".

Los uruguayos de la Vela Puerca también tuvieron una buena noche ya que lograron mezclar su melancolía fiestera con sus canciones bajón del disco "El Impulso", un álbum de pura impronta uruguayo: triste, meditabundo, pero de impacto seguro.
Pero, los uruguayos pagaron el costo de presentarse después de Catupecu, que siempre deja al público en estado enfervorizado, en llamas, como se dice en la calle.
La rebeldía punk adolescente se apoderó del escenario a la medianoche con Attaque 77 como embajadores, más allá de que la crestita mohicana de Ciro Pertusi no es recomendable en ámbitos diplomáticos pero tampoco para un señor de casi 40 años.
Igualmente, Attaque es una banda festivalera por excelencia y a caballo de sus hits y de lo mejor de Karmagedon, su último y muy buen álbum, dejaron a las masas calientes para recibir el hardcore de los Suicidal Tendencies.
Con sus movimientos de boxeador, su histórica bandana azul, Mike Muir y su multietnico combo desplegaron un hardcore feroz, demoledor, muy esperado por muchos.
Músicos de Attaque y otras bandas, amén de muchos heavies se amucharon en el escenario y el backstage para presenciar el show de Muir y sus muchachos, que mostraron par de sus canciones más novedosas junto a los clásicos del repertorio.
Para esta jornada de sábado se espera una jornada de rock barrial en la que destacan Gardelitos, Intoxicados, el Bordo, Ratones Paranoicos, mientras que el escenario temático lo ocuparan los punks con Los Violadores como elemento central.

Fuente: Telam
Extraido de: Primicias Ya

Saludos!
((cjay))

QUIEREN ROCK…VENGAN A COSQUÍN (Nota Rock & Pop)



Luego de la intensa lluvia, el cielo se abrió y pactó una impensaba tregua. No obstante, las huellas de aquella tormenta inesperada aún se hacen sentir. El agua se trasformó en barro, el barro en lodazal y, en algunos lados, el lodazal en pantano. Más allá de eso, la gente aceptó el juego y, por decirlo de alguna manera, redobló la apuesta. El rock, al barro y la multitud casi siempre se llevan muy bien. Esta vez, no fue la excepción. Los fanáticos utilizaron el barro para hacerse sentir y potenciar la fiesta.

Cuando el aguacero había pasado, Café Tacuba subía al escenario por primera vez en toda la historia del festival. Como viejos novatos que son, apelaron a toda su experiencia para ganarse los primeros aplausos. Los mexicanos dieron casi el mismo show que habían dado tiempo atrás en otro festival capitalino. La principal diferencia estuvo en el juego que planteó Rubén, o como se llame actualmente, con las sierras y su acento cordobés falsificado.

Pablo Romero, cantante de Árbol, fue el primero en gritar el famoso…Aquí Cosquín! Segundos antes, había descendido de un pony que, según él, lo “alcanzó” hasta el escenario principal. Los de haedo, de poncho rojo y bien predispuestos, armaron un show contundente, repleto de grandes canciones y con esencia de revancha. Además, lograron derribar algunos prejuicios que, todavía, quedaban por dando vuelta por ahí. Pequeños sueños y Vomitando Flores fueron algunas de las canciones más festejadas.

Sin embargo, y más allá de lo sucedido hasta el momento, los húmedos querían continuar con la fiesta. Por suerte, la grilla indicaba que Catupecu Machu debía salir al ruedo…y así fue no mas. Con un pequeño retraso de diez minutos, Fernando Ruiz Díaz y sus muchachos salieron a la cancha con Y lo que quiero es que pises sin el suelo y Plan B, anhelo de satisfacción. De muy buen humor, Fernando agradeció a los organizadores, a las bandas participantes y, especialmente, a Las Pelotas. A esas palabras, entre otras, le siguieron En los sueños, Viaje del miedo y Magia veneno.

Por estas horas, el festival levantó vuelo definitivamente. Árbol coronó un show sin fisuras y con mucha energía de la buena. Catupecu Machu dobló la apuesta y presionó al resto. Los húmedos mantienen sus fuerzas y aún quieren más. Por eso, parte de lo mejor…está por llegar.

Nota: Gustavo Cibreiro
Foto: Diego Villarruel
Fuente: Rock and Pop Blog

Saludos!
((cjay)) / Zurdo

Fernando Ruiz Díaz: "Me gustaría que mi hermano ya estuviera a mi lado"



¿Es el "momento Catupecu"? Después de la muerte de su padre, del accidente de su hermano Gabriel, de la aparición de un nuevo bajista y de los cuatro Gran Rex llenos, el líder del cuarteto se muestra optimista y vital. Más cerca de lo acústico y del tango que antes, reconoce que es un "ingeniero frustrado". Aquí vuelve a hablar de su hermano que está recuperándose lentamente, al punto de escuchar y opinar sobre la música de la banda.


Se dijo algunas veces antes: "Este es el momento Catupecu". Sin embargo, ahora más que nunca, los hechos lo sustentan. Sobre todo, porque Catupecu Machu sacó un excelente disco doble el año pasado (Laberintos entre aristas y dialectos), llenó cuatro Gran Rex acompañado por un impensado trío de violín, chelo y viola, más flauta traversa y, además, no para de girar (con una última escala el viernes pasado en Cosquín antes de las vacaciones).

"Los mejores shows que viví con la banda fueron los del Gran Rex y, si me permitís que te diga, fueron los conciertos, que más compartí con Gabriel", dice Fernando Ruiz Díaz. Está hablando de su hermano, el bajista que se accidentó hace casi dos años y que, desde entonces, está en tratamiento: complicado pero con mejoras inesperadas y casi milagrosas (ver A dos años...).

Se refiere, en parte, a los arreglos de Gaby en los que se basaron los conciertos pero también a su presencia, desmaterializada pero omnipresente. "No me causa ninguna gracia el hecho de que Gaby no esté físicamente. Pero nosotros interpretamos lo que sucedió con él como si surgiera un nuevo músico: alguien que está ahí. Puede sonar poético, o puede sonar estúpido..."

Así la mirada de Fernando sobre los hechos (y los hechos mismos): tan lejos de la estupidez como cerca de la poesía. Como cuando murió su papá y se tatuó un símbolo en el brazo para recordarlo: "Fue una muerte lenta, el dolor que viví con mi viejo es algo en lo que todavía pienso, creo que esas cosas no las superás, sólo aprendés a vivir con ellas".

O igual que en la madrugada del accidente de su hermano, cuando se reunió con amigos a cantarle unos "mantras" para darle fuerza. Unas horas más tarde se tatuó, también en los brazos, los versos que había cantado.

La nota del cantante con Clarín cambia sucesivamente de escenario y gran parte se improvisa en el momento. Porque es un personaje atípico: espontáneo en exceso, cálido y charlatán (¡nunca alcanzan los cassettes!). Y, como gran contador de anécdotas, hay una imagen que se impone en analogía arbitraria: El Gran Pez (la maravillosa película de Tim Burton). Sobre todo, porque en su historia (y sus historias, las de Fernando) la magia se vuelve siempre una constante imprescindible...

"Desde que nací, mi vida es así, si no escuchara señales, no estaría tocando música: el momento más determinante de mi vida fue en Brasil. Había músicos y me prestaron la guitarra para tocar Magdalena. Se armó algo increíble: un brasileño que vendía collares, empezó a regalarlos a todos. Volví a encontrar al mismo tipo a la noche y me dijo: 'Dios le da a poca gente lo que vos tenés, cumplís una misión acá'. Y esa misión era tocar. Entonces, empezó la historia Catupecu, los primeros discos, las giras, los primeros éxitos y los últimos hallazgos, como Laberintos..."

¿Le hicieron escuchar el nuevo disco a Gabriel?

Cuando llegamos de Nueva York, llevamos un equipo de música al la clínica Fleni -donde estaba entonces- y le pusimos el disco. Estaba sentado en su silla de ruedas, un poco cansado porque era medio tarde. Cuando terminó, le preguntamos: 'Gaby, ¿te gustó?'. El levantó las dos manos y empezó a aplaudir. ¿Sabés lo que fue? Estábamos con Macabre, mi vieja, Fausto (el manáger de la banda)... Todos llorábamos.

En este álbum, la sensibilidad violenta de la banda toma una forma nueva, con arreglos mucho más cercanos a lo clásico que al rock. Se divide en dos capítulos: uno es "Tratado de la Materia en Estudio" y el otro se llama "Registro de la Materia en Concierto". El último, con conciertos acústicos registrados en vivo en el año 2005. El primero, con tres versiones y tres canciones nuevas del grupo, entre ellas, el notable corte llamado Viaje del miedo y su emblemática letra: "Te resucito en el sueño/ es lo que espero encontrar/ entro en el viaje del miedo/ abro la puerta al cerrar". "Cuando se planteó que salga como corte, muchos nos decían: '¿Pero no es muy fuerte esa letra?' Je: ¿y qué querés que componga: Give me, give me, give me love?".

¿Por qué la guitarra criolla?

Yo aprendí a tocar con la criolla y la dejé cuando empecé a tocar eléctrica, con Catupecu. Ahora me reencontré en este disco: me compré dos guitarras criollas. Compuse el bajo y la guitarra juntos. Después de hacerlo, me di cuenta de que tiene que ver con el tango. Yo no soy un gran escucha de tango, de hecho, lo odiaba de chico porque mi papá lo escuchaba todo el día en una radio AM.

¿Cuándo te reconciliaste con el tango?

Lo redescubrí de grande. En una gira Gaby me puso Mala suerte, del Varón del tango, Julio Sosa. Un tangazo. Cuando me lo hizo escuchar todos se empezaron a reír porque tenía que ver conmigo: era un momento tormentoso de mi vida, ja.

¿De qué manera te influyeron otros géneros como, por ejemplo, el folclore?

Yo nací en Santa Fe y, de chiquito, veía tocar a los folcloristas en todos los asados: no entendía cómo, después de comer tanto, se ponían a cantar. Yo no soy un recontra-escucha de Atahualpa Yupanqui pero -mirá qué grosso- algunos hasta me dijeron que Viaje del miedo tenía algo de él.

¿De dónde viene tu gusto por cuestiones como los planos, la simetría o los números, que se repiten en tus temas?

Antes de empezar con Catupecu estudié casi cuatro años de ingeniería eléctrica en la UTN. No terminé, pero me influyó muchísimo. ¿Viste que muchos dicen "Soy un músico frustrado"? Yo soy un ingeniero frustrado. Amaba la locura de la ingeniería.

Fan también de la arquitectura, todo cobra una particular coherencia cuando Fernando confiesa que ama un movimiento de diseño específico: el art decó, de los años '20, donde predominaban justamente, las figuras geométricas y la simetría. "Cuando estuve en el lobby del Chrysler de Nueva York casi me muero: me encanta". Tan to que buscó y, finalmente, se compró una casa en Villa Crespo de este estilo "aunque un poco más ornamental" aclara, y agrega que la está remodelando.

Tanto el día de la nota, como cuando se hacen las fotos, el destino nos cruza con el lugar del accidente. Entonces, es tan inmediato como inevitable y Fernando señala el árbol con el que chocó su hermano. "Lo odiaba, pero ahora ya no. La gente pinta ahí frases de aliento a Gabriel". El mismo destino, que, como dice Burton, tiene "sus maneras de acosarte y de agarrarte por sorpresa", también tiene un significado para Fernando. "Todo en Catupecu siempre fue lo que tuvo que ser. Quizás, incluso hasta lo de Gabriel tiene una explicación. Y lo digo con todo el dolor de mi alma, ¿eh? Porque, más allá de lo épico que tiene todo esto, a mí me gustaría más que mi hermano ya estuviera acá, a mi lado. Hablando en este momento con nosotros".

Si Fernando suele señalar desde siempre a Gabriel como su gran maestro, hoy día, por momentos, parece que los roles se invierten, en realidad. Aunque la historia sea la misma, tan gráfica como bella: "Vine de gira hace dos semanas y lo estaban operando. Cuando salió, lo vi vendado y acostado, eso fue como volver al primer día. Entonces, le propuse: 'Gaby, tenés que practicar la sonrisa, te acordás, ¿no? Con las comisuras para arriba'. Y, ¿sabés qué? El lo hizo, sonrió".

A dos años del terrible accidente
El accidente de Gabriel y César Andino (del grupo Cabezones) fue en Libertador y Sarmiento, hace casi dos años (el 31 de marzo, exactamente). Entonces, los pronósticos eran tajantes para el bajista: tenía "muy pocas posibilidades de sobrevivir". Sin embargo, el tiempo indicó lo contrario y Gaby consiguió resultados impensados, como salir del estado vegetativo y tener contacto con el entorno al punto de emitir agunas palabras. "Ahora le están haciendo un trabajo con la deglución porque venía muy bien, tomaba un vaso entero de jugo de melón y comía banana", cuenta Fernando. Hace dos semanas, volvieron a operarlo, esta vez en el Güemes, para cambiarle la válvula que tiene en el cerebro para drenar. La operación salió bien y Gabriel volvió a casa de su mamá Dominga, donde se está rehabilitando todos los días.

Fernando y la música, la pintura y el cine
"No soy un gran comprador de música: la música se me cruza", dice Fernando. "Me regalaron Mothership de Led Zeppelin para mi cumpleaños: me organizaron una fiesta sorpresa en Punta del Este, donde tocamos". Recomienda a Laurie Anderson ("escuchá Big Science"). Tiene otras aficiones: la pintura y el cine. "Dalí es mi religión", sentencia. Y recuerda cuando en 1999 fue a ver la exposición "Dalí Monumental" y vio la obra Cristo de Gala. "Me sacudió tanto que me puse a llorar". ¿Qué películas le gustan? El extraño mundo de Jack y Moulin Rouge. "Y eso que odio los musicales: ¡veo a Fred Astaire y quiero patear todo!"



Por: Silvina Marino
Fuente: Diario Clarín

Saludos!
Zurdo / ((cjay))

sábado, 9 de febrero de 2008

Big bang consciente - Diario La Voz


















En la primera jornada del Cosquín Rock, brilló Catupecu Machu. La lluvia y el barro no pudieron opacar una fiesta que reunió más de 20 mil personas.


Después de doce meses, la montaña despertó de su letargo. Y lo hizo con todo. Ayer, 20 mil almas vivieron la primera jornada del Cosquin Rock, en una octava edición que reaviva el mito del festival más importante del verano. Los fanáticos del rock le dijeron "sí" al gran encuentro en la Comuna San Roque, y ni siquiera la lluvia y el barro les impidieron disfrutar de 10 horas de música ininterrumpida.

El cierre de la jornada quedó en manos de los californianos de Suicidal Tendencies, que pasadas las dos de la mañana pusieron a sonar un cóctel explosivo con algunos de los principales temas de su carrera, esos que le dieron el título de pioneros del hardcore a comienzos de los ochenta.

Pero la fiesta había comenzado mucho antes. El grito primal de esta primera jornada estuvo a cargo de Todos tus muertos, que subió al escenario principal apenas pasadas las 16.30. El grupo liderado por Pablo Molina cumplió con creces la misión que le otorgaba la grilla: calentar motores y sacudir la modorra de los primeros en llegar. Para ello sonaron con contundencia algunos clásicos como Andate, Sé que no y Tu alma mía.

Cuando la fiesta de Todos tus muertos estaba terminando, la lluvia no dio tregua sobre el predio. Fue así que hasta los baños se transformaron en refugios para tratar de evitar lo inevitable: mojarse y embarrarse las zapatillas. Pero lo que seguía era Carajo, y el trío liderado por "Corvata" Corvalán logró reunir a la gente dispersa con su set potente y un mensaje esperanzador. "Vamos a parar la lluvia. Vamos a ver cuánto amor hay ahí abajo", arengó Corvata, enfundado en un impermeable hecho de bolsas de consorcio que mostraba complicidad con su público empapado.

Cuando el trío abandonó el tablado, llegó el turno de Los Cafres, que devolvieron el sol a la comuna San roque. Anticipando lo que será el escenario temático del domingo, Bonetto y los suyos pusieron a sonar una buena dosis de reggae, con temas como Aire, Bastará, Pobre angelito y Deja de señalar, que enganchó perfecto con One love de Bob Marley. Los vientos de Los Cafres soplaron fuerte y se llevaron las últimas nubes sobre la montaña. El cielo estaba limpio para acompañar la primera presentación de Café Tacvba en este festival.

Apenas pasadas las 19.30, los cuates mejicanos comenzaron a demostrar por qué son uno de los pesos pesados del rock del sur. Los movimientos lisérgios de Rubén Albarrán no se detuvieron nunca, y acompañaron una avalancha de éxitos que arrancó con No controles. "Allá arriba están las estrellas y allá abajo es un campo lleno de flores", dijo el frontman para presentar Las flores. Y los clásicos no se detuvieron: Ingrata, Dejate caer – con coreografía incluida- y El baile y el salón mostraron la solidez de una banda capaz de comerse al público de un solo bocado.

Mientras las remeras se secaban con el último sol de la jornada, Árbol hizo un aparición en escena. Montando ponies y jugando a ser gauchos vestidos con ponchos rojos, la banda de Haedo disparó una artillería de hits: De arriba de abajo, Chica anoréxica y Pequeños sueños desataron la fiesta en el predio, y ni siquiera el lodo pudo detener al pogo más enérgico del set, que llegó de la mano de un combo irresistible, compuesto por Son enes, Vomitando flores y Cosa acuosa . Lo de Árbol fue contundencia y pura diversión.

Las cosas así, el campo ya estaba listo para recibir la potencia de Catupecu Machu. "Buenas Plaza Próspero Montaña", gritó Fernando Ruiz Díaz antes de poner a sonar Cuentos decapitados, En los sueños y Viaje del miedo . Promediando la mitad del show, Fernando dedicó Batalla a su hermano Gabriel y a Fico, guitarrista de Massacre que sufrió recientemente un accidente, y luego invitó a Cristian Aldana, de El otro yo, para desatar un pogo gigante con Dale, el infaltable de cada Cosquín Rock.

Los charrúas de La Vela Puerca fueron quienes tomaron la posta, confirmando que hace rato que juegan de local por estos lados. La banda liderada por Sebastián Teysera y Sebastián Cebreiro no hizo más que reafirmar su romance con el público argentino, haciendo una presentación repleta de canciones que ya ostenta el título de clásicos del repertorio puerco, como De atar, Por dentro, El viejo y Mi semilla.

Con el público todavía extasiado por el set de los uruguayos, Attaque 77 puso su energía punk al servicio de la primera noche del festival. Con look mohicano, Ciro Pertusi y los suyos descargaron algunos de los temas de su último disco, como Ejécito de salvación y Chance, y otros emblemáticos de la banda, como Dame fuego y Los buenos mueren.

Así, la noche ya estaba encendida para recibir a los Suicidal Tendencies y su descarga de hardcore, el broche de oro para el primer grito de rock de esta octava edición.

Camperas negras. El heavy metal tuvo su día de gloria en el festival. Desde temprano, las remeras negras y las camperas de cuero comenzaron a acercarse al escenario temático, que despertó de la mano de los misioneros de Japo y los fueguinos de Adher. Ya caía la noche sobre la montaña cuando O´Connor hizo temblar el campo con algunos de sus éxitos, como Caníbal y Se extraña araña. Más tarde pasaron Tren Loco y Horcas. Estos últimos desataron uno de los pogos más enérgicos al tributar a V8 con Destrucción. Pero la cosa siguió con Almafuerte, que demostró sobre el escenario por qué es una de los pesos pesados del metal argento.

Pasados por agua . La lluvia no perdonó al escenario Nitro, que tuvo que acortar su grilla dejando en pausa la presentación de las bandas cordobesas programadas en ese tablado. Las cosas así, los californianos de Ozomatli fueron los encargados de romper el hielo con su mestizaje sonoro. La banda, tan multirracial como multirítmica, terminó la fiesta bailando con la gente y burlándose del barro. Más tarde fue la hora de Dante y los mejicanos de Kinky, que aportaron su cuota de rock electrónico a la jornada. Al final del show de los de Monterrey, los grupos cordobeses tuvieron su revancha y pudieron subir finalmente al escenario para mostrar lo suyo.


Por Patricia Cravero
Diario La Voz

Saludos!
Zurdo / ((cjay))

COSQUIN ROCK DÍA 1: El paraíso rockero








Con una multitud y sets soberbios de Café Tacuba, Dante Spinetta, Catupecu Machu, Attaque 77 y Suicidal Tendencies, se dio el puntapié inicial al festival más federal de la Argentina.

Con una asistencia de público casi perfecta y shows de primer nivel, comenzó la edición '08 del Cosquín Rock. Azotado a primeras horas de la tarde por una tormenta que puso en jaque su continuidad, el festival más federal de la República
Argentina volvió a confirmar (por si hacía falta) el muy buen momento por el que atraviesa el rock vernáculo a nivel popularidad. Desde muy temprano y con el telón imponente de su geografía, la comuna del lago San Roque recibió desde muy temprano contigentes de diversos puntos del país, quienes pudieron disfrutar de una apertura que se engalanó con la presencia de Todos Tus Muertos y Carajo. Ambas bandas campearon la lluvia con sets demoledores y les regalaron un aliciente a quienes sufrieron en carne propia el aguacero.

Apenas una hora más tarde y junto con el show de Los Cafres, el sol dijo presente y la jornada tuvo una compañía acorde a lo que profesaba el line up. Otra vez, la banda capitaneada por Guillermo Bonetto se calzó el frac y volvió a demostrar un reggae de alta escuela y canciones dulzonas. Mientras ello ocurría, en el escenario temático las huestes metálicas se preparaban para revolear sus melenas al ritmo frenético de Lethal y Tren Loco, quienes sirvieron de preámbulo para O�Connor y Horcas, proyectos que desde su apertura estilística están llevando al metal local a un nivel que no se conocía desde hacía muchos años. Cotejados por un sol radiante, los Café Tacuba pisaban las tablas para salir a matar. Con hits inoxidables como ''La Ingrata'' y ''Déjate Caer'', entre otros, el combo azteca volvió a darle la derecha a aquellos que los ubican en el podio más alto del rock en español.

A esta altura de la tarde, Cosquín era una especie de Paraíso rockero. La escenografia del cielo recortado por montañas y tribus de todos los géneros conviviendo con familias enteras y compartiendo tragos de cerveza en paz (''quién dijo que vender alcohol en un festival es incentivar la violencia''), le ofrecían un tono épico al día. De alguna forma, Árbol entendió de que se trataba y con su grito/sátira: ''Aquiiiiii Cooosquinnn!'' fue al grano con su repertorio más efectivo como ''No Soy Yo, Sos Vos'' y el siempre agradable ''Pequeños Sueños''. Acto seguido y cuando las agujas del reloj se clavaban en las 9:25 de la noche, Dante Spinetta salió a matar con su guerra del audio. El hijo mayor de Luis Alberto descolló y cautivó hasta al que aún piensa que el hip hop es cosa de yankies. Ver pibes con remeras de Hermética haciendo flamear sus manos al ritmo que imponía Dante, fue la postal definitiva de lo que es el festival. Señores, eso no es magia. Eso se llama carisma.

Justamente, ''carisma'' es un término que Catupecu Machu conoce a la perfección. El grupo que regentea Fernando Ruíz Díaz, se olvidó del tono íntimo de su último álbum y a punta de lanza atacó a Córdoba con artillería pesada como los ya clásicos ''Magia Veneno'', ''A Veces Vuelvo'' y ''Dale'' (con Christian Aldana de El Otro Yo en carácter de invitado). Fernando le dedicó una canción al violero de Massacre (''La música salva'', fueron sus palabras) y Catupecu se retiró triunfal para dejarle el terreno sembrado a La Vela Puerca. Todavía nadie se preguntó como puede ser que el grupo uruguayo goce de tanta popularidad. Caso extraño. Dejaremos el análisis para otra oportunidad.

Fuera del escenario principal, Almafuerte pegaba duro con un rock que no hace mucho lugar a las concesiones melódicas y que se sostiene en el histrionismo a prueba de balas de Ricardo Iorio. En contraste y no, los mexicanos de Kinky se están convirtiendo lentamente en un grupo para disfrutar en vivo. Su referencia al sonido de DFA y su toque regional, hacen que su propuesta sea de digestión rápida y divertida. Cerca del final, Attaque 77 tampoco anduvo con sutilezas y fue a la yugular. Luciendo una cresta punk y manejando a la multitud a su antojo, Ciro Pertusi le puso el cuerpo a una selección donde no faltaron ''Espadas y Serpientes'', ''El Cielo Puede Esperar'' y ''Hay Una Bomba En El Colegio'', todas canciones de su primera época. Con el camino despejado y un Mike Muir muy inspirado, Suicidal Tendencies borró el cansancio a puro nervio y le bajó el telón a una velada contundente.

Nota: Gustavo Bove
Fuente: 10musica . Com

Saludos!
Zurdo / ((cjay))

martes, 5 de febrero de 2008

Gran Rex - Fotos por Leo Otero













































Fotos: Leo Otero
Fuente: Leootero .com.ar

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