jueves, 31 de enero de 2008

'PARA MI ES EL FESTIVAL MADRE Y PADRE DE LO QUE FUERON LOS OTROS FESTIVALES' (Nota Cosquin Rock)



'PARA MI ES EL FESTIVAL MADRE Y PADRE DE LO QUE FUERON LOS OTROS FESTIVALES'

A semanas del Cosquín Rock, el mayor de los hermanos Ruiz Díaz accedió a una entrevista única y exclusiva con José Palazzo para hacer una "recorrida anecdótica" sobre la vida del festival. CATUPECU MACHU / VIERNES 8 DE FEBRERO / ESCENARIO PRINCIPAL

Tras un año de ausencia en el festival, el viernes 8 de febrero los CATUPECU MACHU vuelven a las tablas del COSQUIN ROCK. Luego de un intenso 2007, en el cual terminaron su sexta entrega discográfica, los CATUPECU comenzaron su habitual gira veraniega por la costa, que desembocará en el encuentro nacional de bandas, el 8 de febrero próximo. “Laberinto entre aristas y dialectos” es la sentencia que titula este nuevo álbum doble que se acopla a su avasallante repertorio como sucesor de “El Núméro Imperfecto” (2004). Se trata de un trabajo editado en dos discos o capítulos. El primero, “Tratado de la materia en estudio”, fue registrado en diversos estudios Bonaerenses, mientras que el segundo se compone íntegramente por tomas en vivo extraídas de antiguas presentaciones y se titula “Registro de la materia en concierto”. Quizás con un disco más intimista, pero que no pierde ni un pelo de pasional, la banda liderada por Fernando Ruiz Díaz se prepara para conmocionar con su frenética puesta a toda la comuna de San Roque.

Este es un extracto de la charla en la que José Palazzo entrevistó en exclusiva a la voz de Catupecu, mientras revivía sus días de periodista...

José Palazzo:- El otro día me estaba acordando de los primeros Cosquín y te quiero contar una anécdota que capaz que vos no sabés. Al primer Cosquín lo hicimos con el apoyo de las compañías discográficas porque no teníamos un mango y de EMI alguien nos dijo “la mejor banda del rock argentino se llama Catupecu Machu" y que si yo no los ponía me iba a arrepentir. ¿Qué te acordás de las primeras épocas de Cosquín?

Fernando Ruiz Díaz:- Todas cosas buenísimas. Me acuerdo que al primer Cosquín fueron 8 mil personas y al año siguiente fueron 11 mil... En el segundo había un lugar en el medio, un camarín donde servían fernet o tomábamos cerveza, donde te encontrabas con todos los músicos, eso estuvo buenísimo. Del segundo Cosquín me acuerdo que hay imágenes que siempre pasan en Much Music de “Lo que quiero es que pises sin el suelo” lo anecdótico es que nosotros nos íbamos después de ese Cosquín a nuestra primer gira internacional, y fue muy loco ese contraste de tocar en el Cosquín con toda esa efusividad que tiene Córdoba, con 11 mil personas y bajar después en Puerto Rico, que entre los dos días que duró había 250 personas y el único tema que conocían era “Lo que quiero es que pises sin el suelo”.

JP:-Un contraste casi depresivo…

FRD:- En un punto fue alucinante, porque volvías a eso de ir a tocar en un pub... Me acuerdo muchas cosas, lo dije muchas veces, para mi es el festival madre y padre de lo que fueron los otros festivales. De hecho era algo que sólo se podía hacer en Córdoba. Argentina tiene eso que, por ahí, en otros países no pasa que es lo de las tribus. Me acuerdo que decían tocan los Catupecu con los Piojos... y esas cosas no pasaban. Ahora es como normal, pero en ese momento era como muy extraño. A nosotros nos pareció que era raro y nos sorprendió mucho que pudiera pasar. Me acuerdo que en ese momento todos los músicos decíamos que en Buenos Aires era imposible que pase una cosa así.

JP:- Una de las cosas que se fue gestando fue la convivencia de esas tribus. Porque la verdad era que tocaban tal vez Babasónicos, Catupecu, Almafuerte y Molotov el mismo día y estaba todo bien…

FRD:- Yo me acuerdo que nos hablaban del Cosquín y nosotros decíamos “pero ¿te parece esta mezcla de bandas?”. Nosotros siempre pensábamos en el público, porque uno hace una canción en una habitación encerrado pero después, cuando vas a dar un show, tenés que pensar en el público, entonces decíamos “¿te parece que va a haber un nivel de tolerancia tal?", porque en ese momento no había tanta apertura, y la verdad es que el Cosquín fué el germen de la vuelta de los festivales. En Córdoba ya había estado el festival de La Falda pero en un momento se había tornado como una cosa medio violenta, y la verdad que haya pasado con el Cosquín es buenísimo, considerando que también es la tierra de mi mamá que nació en Córdoba.

JP:- Y otra cosa que me acuerdo es que íbamos con Fasuto (Lomba, manager de Catupecu) yo le contaba cómo veía los shows de ustedes... En el Cosquín era tan impresionantes, que si yo tenía que decir cuál era la aplanadora de los festivales, siempre eran ustedes. Porque vos salías hecho un “sacado mental”, que yo decía "primero este tipo se va a caer del escenario, segundo se va a llevar todo puesto y se va a comer alguien vivo” y tu hermano también era una cosa de locos. Encima había una energía especial que se generaba fruto de esta convivencia de tribus en el público que terminaban apoyando todo el mundo. Y ustedes siempre elegían experimentar, siempre cambiaban… ¿Eso es una cuestión de que les gusta ir innovando, independientemente de que, por ahí, puedan llegar a hacer algo que puede no ser tan popular?

FRD:- A mí no me gusta atenerme a la mucho a la fórmula de un festival, no es que uno es pretencioso, porque por ahí un festival te propone otras cosas, la gente está con otra energía, mucho más suelta, más fresca... queriendo escuchar esos temas que por ahí en todo el año no pudo escuchar, porque hay gente de todos lados y decís "determinados temas que hay que tocarlos", pero siempre nos gusta plantear un show distinto. No hubo dos años que hemos hecho shows iguales. Ahora, toda la gira de verano desemboca en Cosquín, es la última fecha que hacemos. Como suele pasar, nosotros empezamos a principio de enero y terminamos en Cosquín, y pensamos en abrir los shows en esta gira con "Viaje del miedo" y en un punto fue un poco pensando en Cosquín. Dijimos "vamos a tocar en el Cosquín, y ¿con qué tema nos gustaria empezar?"… y más en Córdoba que siempre nos recibieron de una manera incríble, junto con Santa fe y Mendoza. Córdoba es la provincia donde más tocamos desde entrada. La gente siempre estuvo ahí presente y por ahí la tenemos como un parámetro. ¿Te acordas cuando yo dije "en la Plaza Próspero Montaña?" (Risas).

JP:- Sí, está grabado, lo tengo para que un día, ojalá podamos sacar un dvd con la historia del festival y salgan esas perlitas.

FRD:- Después, el recuerdo que tengo, no solo del primero si no de todos, es la gran sensación de felicidad, de esperar llegar, no sólo nosotros que tocamos, si no todo el equipo técnico. A parte que fue mejorando año a año el festival y las condiciones técnicas. Creo que como todo, las cosas empiezan en primer grado y van llegando a la universidad. Y para nosotros también es una situación especial porque es la vuelta al Cosquín después del accidente de Gaby, entonces también tiene esa cosa de nuevos desafíos porque, a partir del accidente, todo tiene una carga emocional muchísimo más fuerte para nosotros. Es llegar a los mismos hoteles en los que estábamos, a los mismos escenarios a los mismos lugares.. y el arte en sí tiene una carga emocional como muy grande, así es sobre todo como lo vemos nosotros, es una cosa especial. Después del accidente me volví mucho más conciente de la emoción, no digo ni de emociones buenas ni malas, de la sensación de emoción en sí.

JP:- A demás hay una enorme expectativa y va a explotar, no van a dejar una sola cabeza sana…

FRD:- Vamos a hacer un poco el repaso por todos los discos, considerando que el Cosquín es un lugar al que va gente de todo el país, gente que quizás no te pudo ver en todo el año. Vamos a tocar los mejores temas del disco nuevo y algunas versiones que estamos haciendo de antiguos temas. Está muy bueno, como broche de toda la gira, cerrar ahí en Córdoba porque siempre el cierre de la gira tiene como algo especial.

A fines del 2007 CATUPECU MACHU se presentó por primera vez en el mítico Teatro Gran Rex. La oportunidad fue la presentación oficial de “Laberintos entre aristas y dialectos” (que ya fue premiado con un disco de oro por su exitosa venta), aunque también se aprovechó para lucir a Sebastián Cáceres, su nuevo bajista y anterior asistente de la banda.

JP- Lo último, así como no te imaginabas que los festivales iban a crecer por todos lados ¿alguna vez te imaginaste que ibas a estar tocando en el Gran rex?

FRD:- Nunca nos planteamos muchos sueños porque nos proponíamos algo y lo realizábamos, pero teníamos dos sueños que eran, tocar en Obras y, sobre todo Gaby y Fausto, tocar en el Rex y te digo que cuando subí por primera vez a la prueba de sonido, y vi El Gran Rex flasheaba por todas las cosas que yo vi ahí arriba, por ejemplo a Soda Stereo y canción animal, a Charly García. Para mi tenía una mística en mi cerebro desde que yo ni pensaba en que iba a tener un grupo... Cuando pisamos las tablas del Rex fue una emoción, me acuerdo ahora y se rehace un nudo en la garganta, fue increíble para nosotros. Solo quedaba agradecerle a la música y a la vida que te permite esas cosas.

Nota: José Palazzo / Redacción: Hebe Sosa
Fuente: Cosquin Rock . com

Saludos!
((cjay))


FUERZA GABY!

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