lunes, 3 de diciembre de 2007

"Catupecu es mi verdadera casa" (nota a Sebastian, por suplemento SI! - Clarin)



"Catupecu es mi verdadera casa"

Hasta hace unos meses, era técnico de guitarras. Hoy tiene la responsabilidad de suplantar a Gabriel Ruiz Díaz, de quien es fan y amigo. Esta es la historia del día.

Empecé tocando a los 14 años, luego de que mi hermano me pasara un disco de The Ramones y otro de Black Sabbath. Ahí me decidí por el bajo y estudié un par de años, hasta que la guitarra me gustó más. Tuve una banda con mi hermano, el guitarrista de Satan Dealers y Marcelo Baraj. Y después de varias presentaciones en vivo, la música me saturó y quise dejar de tocar", rapea a modo de biografía Sebastián Cáceres, nuevo bajista de Catupecu Machu, sobre sus comienzos con la música. Todo, antes de su primera seguidilla recitalera el 7, 8, 9 y 15 de diciembre en el Gran Rex.

La quemazón le llegó a principios de los 90 y, casi de casualidad, encontró la forma de canalizar su naturaleza musical: "En el '95 resulta que Marcelo Baraj, que es como mi hermano de la vida, estaba tocando con Actitud María Marta y me invitó a trabajar como técnico en un gira por la costa. Cuando volvieron, me siguieron llamando y así comenzó mi laburo como técnico".

Hasta aquí. la historia de un asistente de guitarras o lo que se necesitara: "Tuve muchos años de under. Cuando trabajé con María Gabriela Epumer era EL técnico, porque no había nadie más". Te preguntarás de dónde salió entonces la conexión con Catupecu, porque para que la banda decidiera ponerlo a a reemplazar a Gabriel Ruiz Díaz no sólo tiene que haber talento, sino también confianza e intimidad. "A los Catupecu los conocí antes de que tengan la banda, porque nosotros íbamos a ensayar a la sala que ellos habían armado. Ahí los conocí y comenzó mi vínculo. Esporádicamente, me puse a laburar en sus recitales cada vez que me llamaban".

-¿Cuándo empezaste a trabajar sólo para Catupecu Machu?

-Mientras grababan El número imperfecto me fui a trabajar con Charly García, porque tenía la necesidad de conocer otros caminos. Después estuve un tiempo con Los Pericos cuando se había ido Bahiano y volví, justo cuatro shows antes de que se accidentara Gaby. En esos shows, Gabriel me había pedido que me aprenda las canciones para las pruebas de sonido y ahí los valoré como artistas y me di cuenta de que Catupecu es mi verdadera casa.

-¿Cuándo se formalizó la propuesta para que tocaras?

-Fernando sintió que debía reunir las fuerzas, agrupar los ejércitos (éstas son todas frases de él). Un día me llamó el manager y me dijo que Fer quería hablar conmigo. Yendo para su casa no tenía idea de qué me podía decir, pero estaba seguro de que iba a decir que sí.

-Y más allá de los sentimientos obvios ¿no tenés miedo de volverte loco, porque por algo habías decidido no tocar más?

-Creo que necesito tiempo y lucidez para ordenarme. La parte en la que me veo tocando me llena de felicidad, porque hacer música es algo increíble, muy etéreo, efímero, energético. Aunque, por otro lado, para estar realmente bien yo debería volver a ser técnico y Gaby, bajista.

-¿Cómo es reemplazar a un tipo que hacía tantas cosas?

-Para reemplazarlo a Gabriel necesitaríamos un Sebastián, un road, un iluminador, un técnico y un ingeniero de sonido. Yo sólo estoy cumpliendo uno de sus roles, que es tocar en vivo. Nada más... y nada menos.

NOTA: Facundo Lozano
FUENTE: Diario Clarin, Suplemento SI (Noviembre 2007)

Saludos!
((cjay)) / Zurdo

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