martes, 27 de noviembre de 2007

Nota del show en "Andes Vivo 2007" (diario UNO)



Enfiestados en el Anfiteatro

Karamelo, Catupecu y Las Pelotas conformaron a miles de seguidores en el Frank Romero Day. Hubo cosas muy buenas: la organización, la puntualidad. Y otras no tanto: los que tiraron piedras.

El teatro griego Frank Romero Day fue testigo de una verdadera comunión rockera, el sábado, de la mano del festival Andes Vivo. Más de 10.000 personas vieron el show de Catupecu Machu y Las Pelotas, los grupos encargados de ponerle punto final al show. Entre otras cosas, fue llamativa la puntualidad con que comenzó cada banda y la buena organización de los recitales. Lo lamentable fueron los incidentes que se produjeron, a lo largo de toda la jornada, con los jóvenes que se apostaron en los cerros y que querían ingresar gratuitamente.

Los mayores incidentes sucedieron antes de la performance de Las Pelotas, ya que la mayoría de los presentes en los cerros eran seguidores de esta banda. De esta manera, cerca de la medianoche desde los cerros comenzaron a arrojar piedras a los efectivos de la policía y al personal de seguridad privada. El objetivo de los “inadaptados” era que el personal de seguridad abandonara sus puestos para poder “colarse” al show.

Por otro lado, Orbis Tertius, la banda ganadora del concurso Andes Vivo ’07, desplegó los primeros acordes a las 17.55, mientras cientos de jóvenes entraban lentamente al Teatro Griego. Los alvearenses radicados en Buenos Aires Vieja Cepa fueron los segundos en decir presente en el festival. La banda de Bily Álvarez mostró su buen rock y fue el precalentamiento ideal.

La cuota de alegría del festival llegó con la fiesta de Kapanga. La banda liderada por el Mono Fabio divirtió y despilfarró buena onda por todo el escenario. Además, el Mono fue “el gran invitado” de la noche, ya que, luego de la presentación que realizó junto a su banda, se dio el gusto de cantar con Árbol, Karamelo Santo, Catupecu Machu y hasta Las Pelotas.

Otros que cautivaron las gradas del Frank Romero Day fueron los integrantes de Árbol, quienes salieron vestidos con sus típicos pijamas. Esta vez fue el rojo el color elegido para los atuendos. Árbol dio un buen show, donde presentó su flamante placa, Hormigas.

La fiesta rockera siguió con uno de los actos más celebrados por el público: la presentación de “los compadres” de Karamelo Santo. Los mendocinos radicados en el barrio porteño de la Boca interpretaron algunos clásicos y canciones nuevas del disco Antena Pachamama. La banda de Goy Ogalde hizo bailar al Teatro Griego y encontró eco en los cerros, desde donde se desplegaron algunas banderas en apoyo a este grupo que sabe conjugar muy bien el rock con el reggae, el ska y los ritmos latinos.

Cuando la fresca empezaba a apoderarse del Teatro Griego y los presentes comenzaban a desempolvar sus sacos y camperas, dijo presente una de las mejores bandas del rock actual: Catupecu Machu, que presentó a su nuevo bajista, Sebastián Cáceres (Gabriel Ruiz Díaz, el bajista original, sigue recuperándose de un grave accidente que sufrió hace un año y medio).

Lo que Catupecu produce en el público no es fácil de explicar con palabras. La química que derrocha en el escenario el cantante Fernando Ruiz Díaz y la energía que demuestra toda la banda en escena hace que el público no deje de corear y bailar con sus canciones.

La banda de Villa Luro abrió su recital cantando “un infierno, un tormento”, las primeras palabras de Batalla y las primeras que el público escuchó de la boca de Fernando Ruiz Díaz, quien les agradeció a los mendocinos por “tanto amor” y manifestó que lo iba a llevar guardado en su corazón para dárselo a su hermano Gaby.

Catupecu no mezquinó y en más de una hora interpretó temas de su nueva placa, Laberintos entre aristas y dialectos. Aunque también hizo las ovacionadas Magia veneno, Plan B, Origen extremo, Hechizo y el himno de la banda, Dale!
Las Pelotas fue el grupo encargado de cerrar las puertas del Frank Romero Day. La banda, que comenzó a escribir su historia cuando terminó la de Sumo luego de la muerte del cantante Luca Prodan, llegó a Mendoza sin Alejandro Sokol, quien sufrió un accidente automovilístico y debido a las lesiones no pudo asistir.

Esta vez Las Pelotas convirtió el Teatro Griego en una verdadera fiesta rockera, donde predominaron las banderas y pancartas de sus fanáticos, los éxitos de la banda y las locuras de Germán Daffunchio en escena. Claro que Las Pelotas sin Sokol se ve y se escucha extraño.

Nota: Gema Gallardo
Fuente: Diario UNO

Saludos!
((cjay))

Zurdo ;)

1 comentario:

Leonardo Avila, de Mendoza dijo...

Buenísima la nota!!! Yo estuve ahí y coincido con la periodista que lo de Catupecu fue impresionante!!! Gracias catupecu por tanta energía!!!