jueves, 25 de octubre de 2007

"Viaje al centro de lo temido" (Diario La Nacion 23-10-07)



Viaje al centro de lo temido

El líder de Catupecu Machu habla del nuevo disco de la banda, Laberintos entre aristas y dialectos , que saldrá a la venta el viernes

Un viaje; la vida de una banda es un viaje. Fernando Ruiz Díaz se acerca al micrófono para contarle a la multitud que desde hace más de un año y medio Catupecu Machu marcha por el pasaje más oscuro de ese recorrido, el del viaje del miedo. Estamos en Durazno, Uruguay, pero la escena podría tener lugar en cualquier rincón del planeta. "Gabriel está acá con nosotros", dirá luego el cantante y guitarrista, y así desnudará el espíritu de esta nueva etapa. Se puede ver al tren fantasma desde afuera y pasar de largo; los Catupecu, en cambio, alzaron la cabeza y aceptaron el desafío de transitarlo.

Desde el accidente automovilístico que sufrieron Gabriel Ruiz Díaz y César Andino (voz de Cabezones), Fernando, Herrlein y Macabre viven un período de transición, con Zeta Bosio y Pichu Serniotti como bajistas invitados y con la sensibilidad a flor de piel por los avatares de la incertidumbre. Pero el tiempo de una nueva etapa llegó. Las pistas están en la aparición de un nuevo disco, el doble Laberintos entre aristas y dialectos ; la incorporación como bajista de Sebastián Cáceres, técnico histórico del grupo, y la próxima presentación del álbum -el 7 y 8 de diciembre- en un espacio inédito para el cuarteto: el Gran Rex. También, claro, en las palabras de Fernando.

El show de Catupecu en el Pilsen Rock ya terminó y a la banda la espera un catering suculento. Después de las felicitaciones, los brindis y las presentaciones al paso, seguirá un asadito en el hotel, una extensa sobremesa de madrugada y una entrevista, claro, que llegará con el alba y transcurrirá sobre ruedas, entre Durazno y Colonia.

-Cada disco de Catupecu tiene una canción emblema y "Viaje del miedo" ya lo es de éste...

-Y es el tema que sintetiza todo lo que vivimos en este año y pico. Salió sin pensarlo, casi en simultáneo el estribillo, el riff de guitarra y el bajo y un poco lo soñé. Siempre me cuesta decir cuándo compuse tal tema porque creo que uno es como un traductor, que recibe una canción y la baja , y la actualidad está marcada por ese viaje del miedo que nos toca vivir y que vamos a seguir viviendo a fondo.

-El tiempo es una constante en su discografía, pero no es necesariamente un tiempo cronológico...

-Hablamos del tiempo, pero desde un no tiempo, por eso la canción dice: "Aabro la puerta al cerrar". Hay un tema en este disco que se llama "Dialecto" y un tiempo después de que lo escribí me di cuenta de que quería referirme a la cantidad de dialectos que debimos aprender a hablar después de que pasó el accidente.

-Palabras desconocidas que se suman de la noche a la mañana al lenguaje de todos los días...

-Es que "dialecto" es algo que se desprende de un idioma o una mezcla de varios idiomas según la región. Después del accidente tuvimos que aprender a hablar dialectos hasta ese momento desconocidos para nosotros. No sólo el lenguaje médico, sino términos muy cercanos... uno sabe que se va a morir y ya vivió la muerte de seres muy queridos, pero rozar la muerte desde la vida es un dialecto nuevo para mí. Esto es lo más cercano a la muerte que pude haber visto. ¿Entendés? Esto era lo peor que me podía pasar. Yo soñaba de muy chico con mi amor hacia Gaby y con poder compartir cosas con él. Y en esos sueños le pasaban cosas a Gaby, algunas increíbles, otras terribles. De golpe me despertaba e iba corriendo a verlo y recién me tranquilizaba cuando me daba cuenta de que estaba bien. Para mí, la concepción del mundo es con Gaby, no lo percibo de otra manera y para mí hablar en este idioma actual es incorporar un dialecto hasta aquí desconocido. Y hay muchas palabras que cobran el valor que realmente tienen que tener, como muerte o amor o fin. De hecho me pasó con muchas canciones de Catupecu. Escucho "Batalla" ("batallo en el tormento, cambio de rol en medio del juego") u "Oxido en el aire" ("...hoy renace un destino inevitable") y no entiendo cómo escribí eso antes del accidente.

Recuerdos y más recuerdos. Fernando tiene anécdotas que involucran a Gabriel y que aparecen naturalmente en las charlas. Mientras su hermano menor permanece estable, internado en el Instituto Fleni y con salidas al hogar materno como parte del tratamiento, las vivencias afloran: la interpretación de "El lobo estepario", un viaje a Teotihuacán y el germen mismo de Catupecu Machu, esa excusa para que los Ruiz Díaz compartieran más tiempo juntos.

-Me acuerdo cuando Gabriel y vos se referían a los inicios de la banda. "Yo ya estoy; faltás vos", te dijo cuando le sugeriste formar un grupo.

-¡Uh! ¿Cómo te acordás de eso? Fue en la pieza de arriba, en la casa de mi vieja. Yo lo voy a ver y le digo, "boludo, tendríamos que hacer un grupo". Y me responde: "Yo ya estoy; faltás vos". Qué loco haber compartido tantas cosas. Haber llegado a puntos elevados juntos fue maravilloso y seguir ahora, porque como digo siempre Gabriel está acá, no es una manera de decir. Por ahí ahora comprendo un montón de cosas; él siempre estuvo adelantado a todo y ahora también, porque lo veo y todavía no entiendo cómo está atravesando esto y que tenga el estado espiritual que tiene. Así como muchos me dicen: "Si a mí me pasara lo tuyo, yo me mato"; yo digo que si a mí me pasara lo de Gaby, no sé cómo haría para sobrellevarlo. Entra a operarse los ojos y me pone tranquilo a mí; yo soy el nervioso y no él. Por eso me puedo subir a un escenario sin su presencia física, porque la conexión no corpórea que tengo con él es inmensa.

-La incorporación de Sebastián Cáceres como bajista le pone punto final al período con músicos invitados...

-Catupecu siempre fue lo que tenía que ser. A los chicos, a Zeta [Bosio] y a Pichu [Serniotti, ex Cabezones] se lo dije desde un primer momento: esto es Catupecu, no un emparchado 2.7, sino Catupecu con otras formaciones. Al mes y medio del accidente, hicimos Obras y a partir de ahí no paramos más hasta el show del Quilmes Rock de este año y el del Vive Latino en Chile. Y fue ahí que nos dimos cuenta de que teníamos que hacer un disco los tres solos. Yo dije que iba a tocar el bajo, que había empezado a estudiar un poco antes del accidente. Zeta volvía con Soda; Pichu todavía estaba en Cabezones y nos dimos cuenta de que Seba tenía que ser el bajista. Seba es un Catupecu; vivió toda la historia de la banda y no había que explicarle nada.

Disco y presentación

El viernes saldrá Laberintos entre aristas y dialectos, el álbum doble sucesor de El número imperfecto (2004). Dividido en dos capítulos, "Tratado de la materia en estudio" y "Registro de la materia en concierto", contiene tres temas nuevos: "Viaje al miedo", "Dialecto" y "Foto en blanco y negro". El corazón del álbum registrado en vivo es un concierto que la banda dio en 2005 para FM 100, pero a la hora de optar por su publicación el grupo decidió volver a grabar las cuerdas y agregar pianos y arreglos varios. "Es de ese tipo de shows que hacemos nosotros que suceden sólo una vez, como los 5.1 cuadrafónicos. Imaginate que se revalidó porque están los bajos, los coros y los arreglos de Gaby."

Nuevas y raras interpretaciones, de eso trata el disco de estudio, que contiene un cover de "Seguir viviendo sin tu amor", de Spinetta, y nuevas versiones de clásicos del grupo, como "El lugar", "Grandes esperanzas" y "Magia veneno", en una versión protagonizada por varias capas de guitarras y la voz de Fernando. "Grabé cinco violas y dos voces en la portaestudio y se la pasé a Gaby para que la mezclara, así que él aparece en este disco por esta versión y como productor del show de la 100."

Espero que les sirva, Saludos!
((cjay))

NOTA: Sebastián Espósito
FOTO: Quique Ibarra

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