jueves, 27 de septiembre de 2007

Catupecu Machu hizo temblar el piso con su potencia pop-rock (La Gaceta - Tucuman)



La banda adelantó un tema de su próximo disco, y presentó al nuevo bajista y guitarrista. Unas 8.000 personas saltaron sin parar durante más una hora y media. Versiones al palo.
EN PLENO. Catupecu Machu, con su nuevo bajista (a la derecha), presentó recientes versiones de sus temas y tocó composiciones novedosas u olvidadas.LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ

Noche libre en Tucumán
El recital de Catupecu estaba programado para el domingo, pero se hizo el lunes a causa de la lluvia. Eso les permitió a los músicos conocer un poco la noche tucumana y, según se supo, estuvieron hasta la madrugada en un bar de Maipú al 700. Ahí hicieron nuevos amigos, compartieron tragos, y charlaron abiertamente.

Con “Dale”, el piso tembló. La marea, formada por unas 8.000 cabezas, se uniformó y paseó en un pogo gigante, como en un pin ball, por el club Central Córdoba. Catupecu Machu pasó nuevamente por Tucumán, pero no para brindar un show más, sino uno de los mejores que se hayan visto por estas tierras, que fueron muchos.
El sacudón siguió con “A veces vuelvo”, y la fiesta terminó. Fue tan intensa, que muy pocos se quedaron pidiendo más en el, hasta ahora, show más grande del 47º Setiembre Musical (tal vez fue por haber actuado en un ciclo oficial, esta vez no hubo alusiones al tope horario, como hacen siempre).
El recital empezó con “Secretos pasadizos” y mantuvo la intensidad aún cuando la banda presentó “Viaje del miedo”, un tema nuevo que estará en el disco que saldrá a la venta en los próximos días. No hubo pausa ni momentos de rélax. Fue todo al palo, con esa potencia pop-rock que Catupecu sabe explotar, sobre una base que Javier Herrlein maneja a la perfección desde atrás de los platillos.
Gabriel Ruiz Díaz, el bajista que lleva un año y medio postrado tras haber sufrido un accidente automovilístico, estuvo presente todo el tiempo. Su hermano Fernando, cantante y violero del grupo, le dedicó varios temas, agradeció el apoyo y el respeto del público, y aprovechó para presentar a Sebastián Cáseres, su reemplazante.
“A Gaby el amor le llega y todos los días se recupera un poco”, dijo Fernando para darle paso a Sebastián y tocar ese nuevo tema que habla de sueños en los que alguien querido resucita.
Durante poco más de una hora y media, las pantorrillas se fueron endureciendo de tanto saltar, hasta que la mayoría dejó de sentirlas con una seguidilla de éxitos en nuevas versiones, más fuertes que lo habitual.
En el show se notaron algunos desajustes organizativos, como el excesivo celo de los policías en el cacheo, que demoró el ingreso y, finalmente, llevó a abrir las puertas sin que se realizaran controles. También se notó en la ausencia de custodia en el VIP, por lo que las autoridades del club tuvieron que hacer esa tarea.



“Magia veneno” fue, después de un set instrumental espacial, el que abrió esa batería final a todo vapor. Siguió “Plan B, anhelo de satisfacción”, siguió “Hechizo” (en esos temas Sebastián descosió la viola) y las ya mencionadas “Dale” y “A veces vuelvo”. Esta canción terminó con una versión vocal de Fernando de “Hablando a tu corazón”, de Charly García, sobre un colchón electro-pop a cargo de Macabre, con humo y luces en un tenue azul. Se fue apagando todo, hasta que se encendieron las luces del estadio. Sin poder ocultar la emoción, Fernando terminó reiterando agradecimientos y golpeándose el corazón con el puño cerrado, mientras seguía dedicándole el terrible show que habían dado a su hermano. Y el público siguió aplaudiendo.

Saludos, Espero que les sirva!
((cjay))

FUENTE Y FOTOS: La Gaceta.

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