jueves, 9 de agosto de 2007

Ultima nota en Rolling Stone (ago 08)










Aca les dejo la ultima nota que hay sobre Catupecu donde cuentan un poco del nuevo disco a salir proximamente.

Madera y microchip

Un acústico grabado en 2005, con la participación de Gabriel y overdubs actuales, reversiones y canciones nuevas. Así es el nuevo disco doble de la banda.

Sobre los atriles del estudio Panda no hay partituras. Hay libros. Son volúmenes de la editorial Taschen con ilustraciones de M. C. Escher y H. R. Giger, que funcionan como fuente de inspiración para los músicos de Catupecu Machu. "Si en un dibujo aparecen tres personajes, me imagino tres acordes…", ejemplifica Macabre, el tecladista.



Un piano de cola domina la escena, pero también hay una serie de guitarras y otros instrumentos acústicos que se mezclan con una serie de laptops, varias. Esa escena define el espíritu del próximo disco del grupo, el primero después del serio accidente que sufrió el bajista y productor Gabriel Ruiz Díaz, que sigue acompañando su nueva vida, esa larga y lenta recuperación asistida en la clínica Fleni de Escobar.

Mientras tanto, en los estudios de Floresta, el resto de Catupecu adelanta detalles de lo que vendrá: "Lo que se puede definir del disco, antes de terminar el proceso de grabación y las mezclas, es el color. Y en este caso es color madera. Eso lo vibramos todos, lo tenemos muy claro. Después, es algo muy de Catupecu que sigamos dando vueltas, tirando y deformando, hasta que las cosas terminan en un lugar diferente".

En el imaginario del grupo, como si fuera una foto mental, se había instalado la idea de lograr un "audio jazz".

Dice Macabre: "En realidad no tiene nada de jazz, porque además ninguno de nosotros toca como un jazzero. Pero en nuestro mapa mental, así como hay un título provisorio de los temas, estaba eso. Y la madera".

Más allá de las definiciones sonoras, el nuevo álbum de Catupecu será doble. La base del primero de los discos es un concierto acústico que el grupo ofreció en 2005 en los estudios de FM 100. En esa oportunidad, Gabriel hizo los arreglos para una sección de cuerdas integrada por Javier Weintraub, Alejandro Terán y Julián Gándara.

"De ese show tomamos las guitarras, los bajos y las voces de Gabriel, y nos pareció muy bueno sacarlo ahora. Es un disco en vivo con overdubs en el estudio. Porque si bien mantenemos el espíritu del tema (las guitarras, las voces, el cajón peruano), los arreglos de cuerdas son exactamente los mismos, pero ahora volvimos a grabarlos en óptimas condiciones", explica Fernando.

En todo momento se muestran entre cuidadosos y reacios a definir el primero de los discos como un unplugged: "Es un término muy bastardeado. Muchas veces se entiende que un disco así se compone de las mismas versiones pero tocadas sin distorsión. Y en este caso, todos los temas están (re)planteados para la situación". ¿Entonces? "Las cuerdas no son utilizadas como un colchón. Los temas están basados en los arreglos que se hicieron para el violín, y a la vez hay violas que no se tocan porque el violín va llevando el hilo", explica Fernando, didáctico.

Por primera vez en su historia, la producción de un disco de Catupecu no va a estar en manos de Gabriel. Y el resto del grupo decidió afrontar, ("muy artísticamente", Herrlein dixit) esa responsabilidad. Así lo explica Fernando: "Para nosotros es un disco muy Gaby. Catupecu tiene como característica transformar la imposibilidad en posibilidad, dar vuelta la moneda. Y ése es el espíritu que tuvo Gabriel hasta el momento del accidente, y que sigue teniendo ahora en su recuperación. En un pantano están las peores aguas estancadas, pero en la superficie puede aparecer la flor de loto, que es hermosa". Con ese espíritu festivo afrontan la grabación, bajo la omnipresente figura de Gabriel: "Estamos todos muy metidos. Y es extraño, porque cada unoaplica los consejos y los preceptos de cada cosa que decía Gabriel. Si siempre fue una guía a la hora de grabar, ahora lo es mucho más".

Pero la presencia de Gaby no es sólo, digamos, espiritual. "Está al tanto de todo. Vamos y le contamos. Nos juntamos, llevamos la guitarra y le mostramos las canciones nuevas", dice Herrlein. "Fer se compró dos guitarras españolas para grabar y se las mostramos. Cada vez que vamos a visitarlo, le contamos lo que estamos haciendo", agrega Macabre.

Y Fernando se emociona: "Es extraño explicarlo si no lo viviste muy de adentro. Si lo leés en una nota, no te lo explicás. Pero lo que sucedió con Gabriel, que está super presente en este disco, trabajando, no es que lo sentimos porque queremos. Gabriel es un tipo muy adelantado. En su vida, siempre está muchísimos pasos adelante, siempre abarcando todo. Y había muchas cosas que él nos decía que nosotros no lográbamos comprender en su estado anterior. Pero el estado en que está él ahora nos puso en la situación de poder ver esas cosas. Y yo creo que nosotros vivimos esta situación desde un lugar muy del arte, súper rockero. Para mí, uno tiene que ver que esto que pasó con Gabriel es parte del camino y que estaba dentro de las posibilidades por cómo nosotros vivimos siempre la vida. Y lo que más podemos hacer con esto es tirarle la mayor energía que se pueda a Gabriel, y también ponerla en la música. Por eso puede salir este disco, aunque si lo ves desde afuera, tal vez pienses que estamos mal de la cabeza".

El segundo de los discos incluye algunas canciones nuevas y reversiones de distintas épocas de Catupecu. La lista, sin embargo, no está definida. Está claro que el disco comienza con una canción cuyo título es más que elocuente y que representa lo que Fernando y todo el entorno del grupo vive desde el accidente de Gaby: "Viaje del miedo". Aires tangoides y condimentos flamencos sobre una base de guitarras criollas y una letra poderosa: "Te resucito en el sueño/ es lo que espero encontrar/ entro en el viaje del miedo/ abro la puerta al cerrar".

Después de una escucha al esqueleto de esa canción, Fernando explica: "A medida que vamos sumando arreglos, le van saliendo los dientes de Catupecu y la intensidad. En un punto, es meternos a nosotros en esa situación".

También habrá una (re)versión de "El viaje", un tema que en Dale! (1997) cantaba Gaby, y que aquí tendrá a los músicos que se sumaron al vivo luego del accidente, Pichu (ex Cabezones), en guitarra, y Zeta Bosio, en bajo, como invitados más que especiales. pero la mayor influencia e inspiración de este disco no viene ni de los dibujos, ni de otras músicas, sino de la arquitectura. "Un amigo de la colimba, ya en esa época me hablaba del modernismo y del art déco. Eso a mí me rebotó años después y tuve la suerte de poder ver esas construcciones cuando estuve en Nueva York, en Los Angeles y en Miami", dice Fernando. Y agrega: "También las casas de Gaudí, en Barcelona. Y las construcciones de la Bauhaus, las cosas de Frank Lloyd Wright… Sin embargo, el tipo más importante creo que es Le Corbusier. Porque él es el padre de la arquitectura moderna. Hace poco leí una parte de la «Carta de Atenas» que me fascinó".

Fernando entonces explica que la estructura de las canciones tiene que ver con la estructura de un edificio: "En ese sentido, la música de Catupecu es bastante poco funcional. Y tiene un montón de universos dentro, igual que las casas". Pese a un golpe que podría ser anímicamente demoledor, Catupecu sigue reconstruyéndose. Termina Fernando: "Si antes vivíamos situaciones fuertes, ahora vivimos situaciones trescientas veces más fuertes. Y tal vez por eso ahora tenemos que vivir una instancia grande como ésta. No digo buena, ni mala, eh. Digo grande. Y si hay algo importante en la recuperación de Gabriel, es que todos conservamos siempre la capacidad de asombro. Y ante lo que pasó con Gabriel, es muy fuerte encontrarme con ellos dos [Macabre y Herrlein] y poder hablar de lo mismo y entender todo con la misma inocencia, la garra y toda esta locura. Y sobre todo, que todo el tiempo entiendan cómo estoy en realidad: medio muerto y medio vivo."

Por Humphrey Inzillo.

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